|
Una de las prioridades actuales para la comunidad
internacional es unir la “Brecha digital” una brecha primariamente
definida como la distribución desigual de la infraestructura de
telecomunicaciones entre regiones y países, y entre áreas urbanas y
rurales. Un forma posible para reparar este desequilibrio y para
acelerar el advenimiento mundial de una sociedad conectada a través de
la información y la comunicación, seria a través de la creación de una
sociedad innovadora entre los sectores publico y privado que
establecen una infraestructura mundial de banda ancha por satélite
(GBSI).
La iniciativa de la GBSI que fue lanzada por el
Director General de la Organización Internacional de
Telecomunicaciones por Satélite (ITSO) en el 2002 dentro del marco de
la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de Información (CMSI) en Ginebra
2003 y en Túnez 2005, fue creada para definir un plan de acción
concreto para transformar la “brecha digital” en “oportunidades
digitales”.
Ahora esta universalmente aceptado que las TICs
sean el motor detrás del desarrollo económico y social. En particular,
la Internet de alta velocidad se ha vuelto un medio poderoso y
efectivo para entregar numerosos y vitales servicios educacionales,
relacionados a la salud, comercio y gobierno electrónico a un costo y
condiciones de desempeño sin precedentes.
La tecnología satelital ofrece las ventajas de
cobertura universal, capacidades de transmisión punto a multipunto,
transmisión transparentes, y despliegue rápido cuando lo comparamos
con la tecnología de cable. En términos generales, la industria
satelital ya tiene recursos y potencial considerables para proveer
Acceso universal a Internet de alta velocidad a países en vías de
desarrollo, como así también a zonas rurales y zonas alejadas de las
grandes urbes en países desarrollados donde la infraestructura
terrestre no existe o su desarrollo es prohibitivo.
Desafortunadamente, aunque más de 260 satélites comerciales en una
orbita geoestacionaria cubren el planeta entero – con un promedio de
más de un satélite por país- mas de la mitad de la población mundial
no ha usado un teléfono. Es importante notar, que mas de 69 paises que
representan más del 60% de la poblacion mundial depende actualmente de
satelites para sus servicos de telecomunicacion nacional e
internacional.
¿Como puede entonces esta capacidad de satelite
disponible concordar con la presión de las necesidades de
telecomunicacion del mundo en vías de desarrollo?
Un examen de la situación mundial, en términos de
la utilización de recursos por satélite para proveer no solo servicios
de telefonía básicos sino también acceso a Internet de alta velocidad,
muestra que:
Primero, las terminales de los usuarios son caras y
pesadas. Debido a que las terminales de los usuarios tradicionalmente
han sido basadas en estándares de propiedad, los sistemas por satélite
generalmente no permiten la interfuncionalidad con otras terminales de
usuarios. Esto ha probado ser una barrera importante para el logro de
las economías de escala requeridas para la producción masiva de
equipos de bajo costo.
Segundo, la atribución del espectro de frecuencia y
ubicaciones orbitales para los Servicios Fijos por Satélite (SFS) no
están optimizadas para su uso por terminales de bajo costo que tienen
acceso a servicios de banda ancha. Las decisiones respecto de estas
atribuciones fueron, de hecho, basadas en un pequeño número de
terminales grandes (estaciones terrenas) coexistiendo con estaciones
terrenales. Por ejemplo, las adjudicaciones bajo bandas planificadas
establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)
(Apéndice Plan 30B) están basadas en diámetros de 3m de Banda Ku de
estación terrena.
Tercero, el ancho de banda o capacidad de
transmisión por satélite es costosa. Los operadores Satelitales no
solo tienen que lidiar con Reglamentaciones de Radiocomunicación
largas y complejas para acceder a los recursos de espectro y
orbitales, sino también tienen que superar muchas vallas
administrativas, técnicas y regulatorias para poder ganar acceso a los
mercados nacionales. Algunos de los temas que los operadores
satelitales experimentan incluyen las restricciones en las terminales
de los usuarios (incluyendo la utilización de impuestos y tarifas),
procedimientos de aprobación complejos y costosos, y la renuencia a
usar la llamada “cabecera de red” o “estación de cabecera” ubicada
afuera del territorio nacional.
Cuarto, hay un gran mercado para los servicios de
banda ancha ya que casi el 30% de la población de los países
industrializados vive en áreas rurales o suburbanas. Más del 70% de la
población de los países en vías de desarrollo nunca tendrán el
servicio por cable modem o por tecnologías DSL.
Estos son solo unos pocos temas que ilustran la
urgente necesidad para facilitar la emergencia de una “infraestructura
mundial de banda ancha por satélite”, la cual es capaz de proveer
acceso a Internet de alta velocidad sobre una base mundial y no
discriminatoria.
En un tiempo, cuando la mayoría de las
organizaciones intergubernamentales por satélite han privatizado sus
actividades comerciales para sacar ventaja de las oportunidad
ofrecidas por la liberalización y la privatización de los mercados de
las telecomunicaciones alrededor del mundo, y para permitirles
realizar mejor sus obligaciones de servicio publico, no es posible ni
aun realista prever un nuevo proyecto mundial para los servicios de
banda ancha que serian de propiedad del sector publico y financiados
por el sector publico ni lo que es mas por un operador solamente. Por
lo tanto, cualquier iniciativa para proveer servicios universales de
banda ancha debe confiar en las fuerzas del mercado y en la
participación voluntario de todos los operadores.
Para promover que todos tengan acceso a Internet de
alta velocidad por satélite, es necesario forjar una asociación de los
sectores público y privado que sea dinámica y centrada en su enfoque.
Tal asociación podría ser similar a la tomada por la Unión Europea
para la promoción y adopción del estándar “Sistema Mundial Móvil”
(GSM) para comunicaciones celular digitales. Uno de los principales
elementos que contribuyen al éxito del estándar GSM fue la asociación
exitosa entre compañías, fabricantes, gobiernos, la Comisión Europea y
Entes de estandarización técnica relevantes. Ninguno, incluyendo a los
mismos Europeos, podría haber previsto que la Iniciativa GSM se
volvería un hecho un estándar mundial en menos de una década,
permitiendo más de un billón de usuarios a nivel mundial intercambiar
voz, datos e imágenes. De hecho, el éxito de GSM es uno de los hitos
exitosos de la Unión Europea.
Un modelo similar de asociación pública y privada
necesita ser la base del futuro desarrollo de la Iniciativa de la GBSI
de modo que el acceso a conexiones de Internet de alta velocidad a
través de terminales de usuarios asequibles y de enchufe activo puedan
tornarse disponibles para todos. Esta asociación seria forjada entre
varios actores en el sector gubernamental y privado.
El rol del gobierno de asegurar el éxito de la
Iniciativa es esencial. De hecho, es a través de los gobiernos que el
marco legal y administrativo necesitará ser definido y adoptado en los
foros regulatorios apropiados y en los distintos países alrededor del
mundo. Los gobiernos deben asegurar que se establezca un marco
regulatorio de telecomunicaciones por satélite mínimo y armonizado que
promueva la competencia y los servicios de banda ancha. Tal marco
debería mencionar temas claves relacionados con los “derechos de
aterrizaje” para los operadores satelitales, otorgamiento de licencias
y una competencia justa. También, hay una necesidad para los gobiernos
de atribuir bandas de radio de frecuencias armonizadas a nivel mundial
que son capaces de asegurar cobertura mundial, y las cuales están
completamente dedicadas a la provisión de servicios de Internet de
alta velocidad.
La voluntad política y el compromiso de los
gobiernos para desarrollar un mercado mundial para los servicios de
banda ancha por satélite presentaran oportunidades únicas de negocios
para el sector privado. Por ello, la industria de las
telecomunicaciones, y en particular los operadores satelitales,
deberán de reconocer estas oportunidades y tener una política
proactiva a través del desarrollo de una infraestructura mundial para
proveer estos servicios. Es importante, por ejemplo, que el sector
privado se ponga de acuerdo en un estándar técnico abierto y mundial
para que las terminales de los usuarios tengan acceso al servicio de
Internet de alta velocidad. Este estándar alentara a una producción de
terminales de bajo costo a nivel masivo.
Dado que la Iniciativa GBSI fue primero remitida a
un proceso preparatorio de la CMSI en el 2002, la comunidad
internacional de telecomunicaciones, y especialmente la industria
satelital, han apoyado activamente el concepto. Dentro del marco de la
Asamblea de Radiocomunicación de la UIT en su reunión de Junio de 2003
decidió completar los estudios necesarios para el 2005 relacionados a
los requerimientos de frecuencia y temas de estandarización. La
Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de la UIT en el 2003
ingresó el punto en el temario para que se tomen las decisiones en la
próxima conferencia CMR en el 2007.
Los resultados de la CMSI de diciembre de 2003
realizada en Ginebra también fueron alentadores de la Iniciativa GBSI.
La cumbre reconoció la importancia de un régimen regulatorio
apropiado; la necesidad para estándares internacionales, abiertos,
interfuncionales, y no discriminatorios, y la importancia del manejo
del espectro. Además, el Plan de Acción adoptado en la Cumbre
incorpora una serie de acciones a ser emprendidas por la UIT para
“promover la prestación de servicios mundiales de alta velocidad por
satélite para áreas no suficientemente atendidas tales como áreas
alejadas de grandes urbes y áreas escasamente pobladas”.
Luego de la reunión de la CMSI en diciembre 2003,
un numero de participantes de la CMSI requirieron que el Director
General de la ITSO circulara el texto de un “Memorandum de
Entendimiento para Facilitar la Emergencia de una Infraestructura
Mundial de banda ancha por Satélite” (“GBSI MoU”). Este MoU busca el
apoyo de los distintos accionistas de la Iniciativa GBSI, aunque la
expresión de interés en el MoU no tiene consecuencias legales o
financieras vinculantes con los firmantes del MoU y ya ha sido firmado
por un número significativo de accionistas.
En conclusión, hoy las tecnologías de
telecomunicación por satélite hacen posible proveer acceso universal a
los servicios de Internet de alta velocidad dentro de un marco
razonable y a un costo asequible. La industria satelital y los
gobiernos tienen una única oportunidad para asociar sus esfuerzos para
transformar el sueño en realidad.
José Toscano
International Telecommunications Satellite
Organization
ITSO
|