Boletín electrónico / Número 24 - Junio, 2006

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Acceso de personas con discapacidades a las comunicaciones en la República Dominicana

La accesibilidad en el orden de la comunicación e información es uno de los aspectos ligados a la discapacidad que es tema de preocupación. Los retos que nos plantean cada día los mismos avances tecnológicos hacen necesario el crear conciencia sobre las realidades y necesidades de este grupo de la población que se puede ver fácilmente excluido de esos adelantos.

En esta llamada la Era de la Información, la población se hace cada día más dependiente del acceso a las comunicaciones. Ya un volumen enorme de actividades económicas tiene lugar en la red mundial de telecomunicaciones, por lo que se hace necesario considerar y velar el aspecto de la accesibilidad que tienen aquellas personas con discapacidades y sus posibilidades en las sociedades informatizadas, a manera de evitar una manifestación más de la denominada brecha digital.

En República Dominicana se busca hacer realidad la oportunidad digital para el ciudadano con discapacidades. En este sentido, las iniciativas en marcha buscan que, como parte de los ideales de la inclusión social, los adelantos en las tecnologías de la información y comunicación sirvan para la promoción de la igualdad, permitiendo el acceso a un mundo digital libre de barreras y facilitando el desarrollo y la comunicación del ciudadano con discapacidades. En este sentido, la implementación y el acceso a las tecnologías que permitan el libre y democrático ejercicio del derecho a la información, la educación y el trabajo, son necesarios para hacer realidad la inclusión social, la equiparación de oportunidades y el ejercicio democrático del derecho fundamental del ciudadano con discapacidades.

Conceptualización de la Discapacidad

Se han propuesto diversos modelos conceptuales para definir la discapacidad, las cuales podrían ser expresadas en una dialéctica de modelo médico versus modelo social. El modelo médico define la discapacidad como un problema de la persona directamente causado por una enfermedad, trauma o condición de salud, que requiere del cuidado médico en forma de tratamiento individual encaminado a la cura y cambio de conducta del individuo.[1] En este contexto la respuesta sería reformar la política de atención a la salud.

El modelo social considera la discapacidad como un problema de origen social y como un asunto centrado en la completa integración de la persona en la sociedad. La discapacidad no es un atributo de la persona, sino un complejo conjunto de condiciones, muchas de las cuales son creadas por el entorno social. Por lo tanto, el abordaje del problema requiere la actuación social y es responsabilidad colectiva de la sociedad hacer las modificaciones ambientales necesarias para la plena participación de las personas con discapacidad con igualdad de oportunidades en todas las áreas de la vida social.

Las Normas Uniformes de Naciones Unidas sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad plantean el principio de que todos los ciudadanos poseen igual dignidad y, en consecuencia, son titulares de los mismos derechos, por lo que es responsabilidad del Estado y la sociedad garantizar que los recursos sean distribuidos de manera equitativa. Estas normas se basan además en la concepción de minusvalía creada por el entorno, lo que implica que una minusvalía puede ser originada por la interacción de las personas con discapacidad y sus entornos. Las causas pueden ser deficiencias causadas por el entorno físico o la brecha existente entre el servicio que ofrece la sociedad y las necesidades reales de las personas con discapacidad. [2]

En todas las sociedades del mundo existen aún obstáculos que impiden que las personas con discapacidad ejerzan sus derechos y libertades y dificultan su plena participación en las actividades de sus respectivas sociedades, siendo responsabilidad del Estado adoptar las medidas necesarias para eliminar dichos obstáculos.

La forma de pensar ha evolucionado de una visión de la persona con discapacidad como “el problema”, hacia una que reconoce que la gente con discapacidad también tienen habilidades y, en consecuencia, tienen los mismos derechos de participar plenamente en la sociedad en igualdad de oportunidades viendo el logro de igualdad de oportunidades como el proceso mediante el cual los diversos sistemas de la sociedad, el entorno físico, los servicios, las actividades, la información y la documentación se ponen a disposición de todos y todas, especialmente de las personas con discapacidad.

Según datos de la OMS, alrededor de 600 millones de personas, 7-10% de la población mundial, viven con discapacidad, 80% de las cuales habitan en países en vía de desarrollo. En la República Dominicana, de acuerdo a los resultados del Censo Nacional de Población realizado en el 2002, se estima que 5% de la población vive con algún tipo de discapacidad, de los cuales 56,000 (14%) son niños y adolescentes de 5 a 19 años. [3] El 14% de estas personas presentan discapacidad visual y un 11% discapacidad auditiva; 24% discapacidad físico motora y un 11% discapacidad mental y el 39.5% otras discapacidades.

Marco legal y normativo para el acceso a la información de las Personas con Discapacidad: Ley 42-2000

En la década de los 90 fue promulgada la Ley 21-91 que creó el Consejo Nacional para la Prevención, Rehabilitación y Educación de las Personas con Minusvalías, CONAPREM. Por ser una ley poco abarcadora, después de amplios análisis y discusión con todos los sectores (gobierno, instituciones de personas con discapacidad, y de servicios al sector de la discapacidad), se trabajó en la formulación de un nuevo instrumento legal con una visión más amplia y actualizada. De ahí surge la Ley 42-2000 que crea el Consejo Nacional de Discapacidad.

El Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS), organismo rector encargado de la formulación de políticas para la protección de los derechos de las personas con discapacidad y mejoría de su calidad de vida, tiene entre sus objetivos facilitar el acceso a la información y la comunicación por parte de las personas con discapacidad, a saber:

  • Promover y difundir el concepto de un país sin barreras en la comunicación y la información.

  • Sensibilizar a la población general y a los medios de comunicación radial, escrito, televisivo y de telecomunicaciones para facilitar el acceso de las personas con discapacidad a la comunicación y la información.

  • Promover el concepto de diseño universal en la expansión e implementación de Tecnologías de Información y Comunicación que permitan el acceso de las personas con discapacidad.

Iniciativas Institucionales

Como forma de garantizar progresivamente la accesibilidad a la información de todas las personas, instituciones de diferentes sectores experimentan hoy adelantos tecnológicos que facilitan la comunicación; entre ellas está la Fundación Dominicana de Ciegos (FUDCI) que dispone de una imprenta Braille en la cual se han impreso libros de texto de educación básica establecidos por la Secretaría de Estado de Educación. De igual modo se han traducido obras literarias y textos legislativos de gran importancia para las personas con discapacidad, como la Ley 87-01. Así mismo la FUDCI desarrolla una iniciativa “Libro Hablado”, a través de la cual se realizan las grabaciones en cintas de distintos tipos de publicaciones educativas y de uso general. La institución posee además un laboratorio de informática con computadoras adaptadas a personas con discapacidad visual, utilizando el sistema Jaws, para la capacitación de personas con discapacidad visual.

El Instituto de Ayuda al Sordo dispone de audífonos análogos y digitales programables, con un sistema de FM con equipos de amplificación individual, que ofrecen la ventaja de anular los ruidos de fondo y la reverberación, así como de mantener el nivel de amplificación necesario para facilitarle el escucha a cada persona, sin importar la distancia a que se encuentre de la fuente sonora. Dicho instituto también lleva a cabo el Proyecto ALFA-TEC (Alfabetización Tecnológica) mediante el cual se busca extender el uso apropiado de las tecnologías de la información a un mayor número de usuarios sordos del Distrito Nacional y de la Provincia Santo Domingo.

Otras instituciones como la Organización Nacional de Ciegos y el Centro Nacional de Recursos Educativos para la Discapacidad Visual Olga Estrella poseen tecnologías adaptadas particularmente a los tipos de discapacidad visual.

También, a través de instituciones no gubernamentales que trabajan con personas con discapacidad auditiva, se desarrollará un proyecto de Socialización de la Comunicación, que tiene como fin contribuir a la creación de una sociedad más equilibrada socialmente y con mejores oportunidades para elevar la productividad, eficiencia y el desarrollo de las personas con discapacidades y su entorno.

Finalmente, a través de las iniciativas de la Comisión Nacional para la Sociedad de la Información y el Conocimiento (CNSIC), entidad que lucha por la inclusión social, se están realizando iniciativas para el intercambio de tecnología para la asistencia a las personas con discapacidades, incluyendo, pero no limitándose a, el mouse (ratón) ocular para personas con discapacidad físico-motora y software para la interpretación del lenguaje de señas, que con la ayuda de una computadora las convierte en texto y voz, poniendo así las TIC al servicio de las personas con discapacidad auditiva y dificultades para el habla.

 

Lic. Rosa Peña Paula
Directora Ejecutiva
Consejo Nacional de Discapacidad, CONADIS

NOTAS:

[1]: Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud. 2001.

[2]: Naciones Unidas. Normas Uniformes sobre la igualdad de Oportunidades de las Personas con discapacidad.

[3]: Datos suministrados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), a partir de las bases de datos del Censo Nacional del 2002.

 


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