TENIENDO EN CUENTA:
Que la aplicación de los mandatos de las Cumbres de
las Américas en lo que respecta a telecomunicaciones y la
implementación de la Agenda de Conectividad para las Américas ha ido
progresando de forma satisfactoria, gracias a los esfuerzos de los
Estados Miembros en colaboración con el sector privado y la sociedad
civil.
Que en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la
Información los líderes mundiales han manifestado su voluntad común
“de construir una Sociedad de la Información centrada en la persona,
integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear,
consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento” y
que en particular en el párrafo 21 señala que “La conectividad es un
factor habilitador indispensable en la creación de la Sociedad de la
Información. El acceso universal, ubicuo, equitativo y asequible a la
infraestructura y los servicios de las TIC constituye uno de los retos
de la Sociedad de la Información y debe ser un objetivo de todos las
partes interesadas que participan en su creación.”
RECONOCIENDO:
Que las telecomunicaciones y, en particular, la
conectividad tienen un rol estratégico y esencial en el desarrollo
político, económico, social y cultural,, como actividad en sí misma y
como vehículo y soporte de otras industrias y sectores, desempeñando
un papel importante entre otros en el logro de una mayor inclusión y
bienestar social.
Que la convergencia tecnológica y las nuevas
tecnologías abren nuevas oportunidades al sector, por las ventajas y
oportunidades que brindan, no sólo a los países en desarrollo y
desarrollados, sino también entre las zonas urbanas y rurales de los
propios países. Sin embargo, su implementación puede ser un gran reto
para algunas economías en desarrollo debido a su limitada
infraestructura de telecomunicaciones, lo que a su vez incrementa la
separación entre “los que tienen” y “los que no tienen” acceso a las
oportunidades que brindan las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC).
Que el éxito en la rápida incorporación de la
región a la Sociedad de la Información, pasa por la coordinación de
posiciones entre los diversos actores, los gobiernos, el sector
privado y la sociedad civil.
Que el desarrollo y la aplicación de las redes de
nueva generación siguen requiriendo inversiones, tanto de operadores
como de fabricantes de equipamiento y que la atención a esta cuestión
resulta prioritaria para el crecimiento y la generación de empleo.
Que la infraestructura de telecomunicaciones
proporciona los medios y enlaces necesarios para la prevención y
mitigación de los efectos de las catástrofes y mejoran las operaciones
de auxilio y son aún más necesarios, para las personas que viven en
extrema pobreza y/o que no tienen acceso a instalaciones básicas de
comunicación que les permita recibir señales de alerta de catástrofes
inminentes.
Que los avances tecnológicos han generado un gran
desarrollo de las comunicaciones inalámbricas, las que son un medio
importante para proveer servicios básicos y avanzados, y al mismo
tiempo generan un gran crecimiento de la demanda de frecuencias
radioeléctricas y determinan la exigencia de que se den asignaciones
transparentes y un uso eficiente del espectro, como asimismo la
necesidad de un despliegue armónico de las redes que contemple la
protección del medio ambiente y la salud de la población.
DECLARAMOS:
Nuestro compromiso en avanzar hacia una Sociedad de
la Información justa e incluyente de todos los sectores de la
población, apoyada en el principio universal de acceso efectivo a la
información y del mejor aprovechamiento de las habilidades de sus
habitantes.
Nuestro convencimiento de que el desarrollo de la
infraestructura de las tecnologías de la información y el acceso
efectivo y universal a las telecomunicaciones, debe seguir siendo una
máxima prioridad para todos los países.
Nuestro compromiso con el fin de alcanzar metas de
crecimiento económico y de integración en la sociedad de la
información, bajo un modelo regional que brinde posibilidades reales
de inclusión social.
ACORDAMOS;
Formular, a través de la CITEL, recomendaciones
para el establecimiento de políticas y reglamentaciones que promuevan:
la innovación tecnológica, el desarrollo del mercado, la expansión de
la infraestructura de telecomunicaciones, el fomento y desarrollo de
aplicaciones sustentables de mediano y largo plazo, el comercio
electrónico, la seguridad de las redes y la provisión de aplicaciones
de servicios de gobierno.
Promover un acceso equitativo y asequible a
servicios innovadores y continuos, teniendo en cuenta el impacto de la
convergencia de tecnologías.
Recomendar a los Estados miembros la adopción de
políticas públicas y un marco regulatorio adecuados para promover: el
acceso universal, la reducción de la brecha digital y la integración
social, la introducción de nuevos servicios y tecnologías. Para tal
efecto facilitarán las inversiones productivas y ejecutarán acciones
destinadas a promover el desarrollo de la infraestructura,
especialmente en las zonas rurales y alejadas, lo cual tendría un
efecto positivo que permitirá el crecimiento de las pequeñas y
medianas empresas ubicadas dentro y fuera de los centros urbanos y en
la generación de riquezas y trabajo y, en general, en el crecimiento
económico de la región.
Dar prioridad a la ejecución de la Segunda Fase de
la Agenda de Conectividad y Plan de Acción de Quito, bajo los
principios de equidad, solidaridad y universalidad con el objetivo de
lograr el acceso de todos los ciudadanos a la Infraestructura de la
Información, producir comunidades en Red en las áreas de educación,
salud, negocios y gobierno, y fomentar la generación de empleos y el
desarrollo económico, particularmente de la pequeña y mediana empresa,
el comercio y los servicios, el turismo, los sectores agrícola y
exportador, la cultura y la recreación.
Continuar la implementación de los compromisos de
las Cumbres de las Américas en lo que respecta a telecomunicaciones,
así como también promover y difundir la implementación de las
recomendaciones de la CITEL, conforme con la legislación nacional de
los Estados miembros..
Continuar e intensificar la cooperación entre
Estados miembros a través de la CITEL, buscando el intercambio de
conocimientos, la identificación de mejores prácticas y experiencias y
la realización de otras actividades en estrecha coordinación con los
miembros asociados.
Promover el acceso y despliegue de la banda ancha a
precios asequibles para satisfacer los procesos de inclusión social, y
mejorar la competitividad del sector productivo y generar el
desarrollo de nuevos negocios.
Definir políticas y marcos regulatorios destinados
a promover el desarrollo en los Estados miembros de la tecnología
satelital y sus aplicaciones, fundamentalmente en aquellas áreas donde
la infraestructura terrestre resulta económicamente inviable.
Fortalecer el programa de capacitación en
telecomunicaciones de recursos humanos de la CITEL que se realiza en
coordinación con los Centros Regionales de Capacitación de la CITEL,
el Centro de Excelencia para las Américas de la Unión Internacional de
Telecomunicaciones (UIT), el sector privado, organizaciones regionales
y subregionales y otras entidades de la sociedad civil.
Desarrollar estrategias para la reducción de la
vulnerabilidad de las infraestructuras de telecomunicaciones a los
desastres naturales, y, fomentar la utilización de todo tipo y medio
de comunicación que pueda contribuir al acceso a las comunicaciones en
caso de desastre. Se insta a los Estados miembros a hacerse Estados
Parte del Convenio Interamericano sobre el Permiso Internacional de
Radioaficionado (IARP) y de su Protocolo de Modificaciones.
Promover el establecimiento de bases jurídicas
dirigidas a reforzar la confianza y confidencialidad de las
comunicaciones, permitir el continuo crecimiento de la infraestructura
y luchar contra la utilización de las TIC con fines delictivos creando
de esta forma una cultura de seguridad cibernética que se desprende de
la estrategia para la seguridad cibernética de la Organización de los
Estados Americanos.
Adoptar políticas de gestión del espectro
radioeléctrico transparentes y no discriminatorias y establecer los
mecanismos para lograr una eficaz y eficiente planeación, gestión,
atribución y asignación del uso del espectro y comprobación técnica de
las emisiones, de conformidad con la regulación nacional, tomando
especialmente en consideración la convergencia de servicios, en
concordancia con las recomendaciones de la CITEL, las disposiciones de
la UIT y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Reforzar la coordinación y cooperación con otras
entidades de telecomunicaciones e instituciones financieras
internacionales para la elaboración de programas de desarrollo
eficientes y sustentables, considerando la necesidad de atraer
inversiones.
Fomentar la coordinación con otros organismos
internacionales y regionales, reconociendo el papel central que recae
en la CITEL en su calidad de principal organismo de las
telecomunicaciones de la región, donde participan los sectores público
y privado y otras entidades de telecomunicaciones. Reafirmar la
necesidad de fortalecerla, sobre la base de sus recientes logros, de
manera que cuente, de forma oportuna, con los recursos que necesita
para cumplir con eficacia sus mandatos y pueda así desempeñar el papel
que se le asigna.
Presentar esta declaración a otros foros regionales
e internacionales para su conocimiento.
En testimonio de lo cual, los delegados de los
Estados miembros que participan en la Cuarta Reunión Ordinaria de la
Asamblea de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones adoptan
la presente Declaración en la ciudad de San José, Costa Rica el 23 de
febrero de 2006.
PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA
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