Boletín electrónico Nº 58 - Abril, 2009

 
 
La plomería interna de la red: descubriendo quién está detrás del funcionamiento de Internet
 
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Cada uno de los cientos de millones de equipos conectados a Internet, sean computadoras, teléfonos móviles, videojuegos, etc., cuenta con un mecanismo de identificación único que permite la comunicación desde y hacia ese equipo. Dicho mecanismo de identificación suele ser un número, conocido como número IP, el cual hace posible que el equipo se distinga como único y diferente a todos los demás.

Para que el usuario no tenga que aprenderse el número IP de su equipo y el de aquellos con los que se quiere comunicar, se inventó un sistema, conocido como el Sistema de Nombres de Dominio (o DNS por sus siglas en inglés), con la finalidad de hacer más amigable la comunicación. El DNS permite la identificación de equipos en la red mediante nombres fáciles de recordar que se sujetan a ciertas categorías o terminaciones. Existen terminaciones “genéricas” como el famoso .com y también existen los “códigos de país”, como el .mx para México. Y bajo cada una de dichas terminaciones, se registran nombres de dominio que son, finalmente, los que constituyen nuestra identidad en la red: nuestra página web, nuestro correo electrónico, nuestro blog, etcétera.

Para preservar la unicidad en el sistema de direccionamiento de Internet se requieren importantes esfuerzos de coordinación. Una multitud de organizaciones alrededor del mundo se encargan de evitar que haya cualquier confusión a la hora de identificar cada equipo en la red. Unas organizaciones se encargan de asignar grandes bloques de números IP en cada región del mundo; otras organizaciones se encargan de registrar nombres de dominio bajo cada terminación y también de traducir velozmente esos nombres de dominio en números IP. Son cientos de organizaciones las que trabajan detrás del sistema de direccionamiento de Internet para permitir que los usuarios puedan comunicarse con esa facilidad e inmediatez propias de Internet.

¿Pero quién coordina a todas esas organizaciones? La organización que coordina a nivel global a todos los actores que participan en el direccionamiento de Internet se conoce como ICANN o la Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet. Es una organización privada, de carácter no-lucrativo, con sede en Estados Unidos, creada en 1998, que constituye un esfuerzo de auto-regulación para tomar decisiones sobre el futuro de las direcciones de Internet. ICANN tiene un modelo singular de operación: es una organización abierta a todo aquél que quiera influir en las decisiones para el buen funcionamiento de las direcciones de Internet. Se conoce como un modelo de creación de consensos “de abajo hacia arriba”, donde la comunidad global de Internet, representada por diferentes grupos de interés, que van desde compañías con fines comerciales, organizaciones no lucrativas (p.e. asociaciones de usuarios y consumidores; abogados que defienden las marcas registradas en Internet), grupos técnicos y operadores de registros y, de manera especial, también destaca la participación de los gobiernos de diferentes países; todos ellos participan en las decisiones alrededor de las direcciones de Internet.

Por primera vez en la década de historia de ICANN, tuvo lugar durante el pasado mes de marzo, una reunión de esta organización en la Ciudad de México. Más de mil participantes provenientes de más de cien países opinaron acerca de importantes temas que definirán no sólo la evolución de las direcciones, sino también la forma en que usaremos Internet en los próximos años.

Importantes avances ocurrieron en esta reunión, por ejemplo, en el proceso para ampliar, en el corto plazo, el número de terminaciones “genéricas” disponibles (actualmente son 21), lo que abrirá el espacio a propuestas tales como .paris , .music, .lat (“latino”) y cientos más que serán consideradas para insertarse en el directorio raíz de Internet. Uno de los factores más importantes que impulsa este proceso de introducir nuevas terminaciones en Internet y que lo hace cada vez más urgente, es la necesidad de que dichas terminaciones puedan proponerse en caracteres diferentes al latino, como en japonés, chino, coreano, hindú, etc. Lo anterior se conoce como “Nombres de Dominio Internacionalizados” y abrirá Internet a una parte importante del mundo que no escribe en el alfabeto latino.

Durante la reunión de ICANN en la Ciudad de México también se adoptaron importantes medidas para hacer frente al agotamiento de los números IP en su versión actual conocida como IPv4. Son tantos los equipos conectados a la red hoy en día –y muchos más por conectarse en el futuro— lo que ha provocado que los números disponibles, bajo el formato IPv4, estén por agotarse; es decir, pronto no habrá suficientes números IPv4 para que cada equipo conectado a la red cuente con una dirección única. Frente a la escasez de direcciones se desarrolló un protocolo, conocido como IPv6, el cual ofrece un espacio de direcciones prácticamente inagotable. La adopción de IPv6 implica importantes inversiones en equipo, cambios en la configuración técnica de la red y también desarrollo de aplicaciones que sean compatibles con dicho protocolo. Aunque es inminente la adopción de IPv6, son varios los incentivos que se tienen que lograr para su rápido despliegue.

En la reunión de ICANN de México, la junta directiva de ICANN decidió que los últimos 5 grandes bloques restantes de IPv4, se distribuirán de forma equitativa a las organizaciones regionales, sin aplicar el requisito habitual de la demostración de necesidad de dichas direcciones. Esto beneficiará a la región de América Latina, ya que tendrá direcciones IPv4 disponibles por un tiempo un poco más largo que otras regiones, lo a su vez, dará un poco más de tiempo para adoptar el nuevo protocolo IPv6.

Los anteriores son ejemplos de las decisiones que ocurren en el ámbito de esta capa lógica, no material, invisible para muchos y que son las direcciones de Internet. Después de México, la comunidad de ICANN se reunirá en Sydney y luego en Seúl. Tardará un año o más en regresar al continente americano.

Mientras tanto, el buen funcionamiento del sistema de direccionamiento seguirá explicando el éxito de Internet y su crecimiento en las próximas décadas. Lo amigable de las direcciones es lo que hace que Internet sea tan fácil de usar y que podamos comunicarnos de forma inmediata a cualquier parte del mundo. El modelo de toma de decisiones de ICANN, abierto y tan dinámico, es lo que permite la coordinación a nivel global de todas las organizaciones que componen la plomería interna de Internet. Es la razón por la cual prevalece un sistema único de direcciones y que funciona bien.

 

Pablo Hinojosa
Enlace Regional de ICANN para América Latina

 
 

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