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Cada uno de los cientos de
millones de equipos conectados a Internet, sean
computadoras, teléfonos móviles, videojuegos, etc.,
cuenta con un mecanismo de identificación único que
permite la comunicación desde y hacia ese equipo.
Dicho mecanismo de identificación suele ser un
número, conocido como número IP, el cual hace
posible que el equipo se distinga como único y
diferente a todos los demás.
Para que el usuario no tenga que
aprenderse el número IP de su equipo y el de
aquellos con los que se quiere comunicar, se inventó
un sistema, conocido como el Sistema de Nombres de
Dominio (o DNS por sus siglas en inglés), con la
finalidad de hacer más amigable la comunicación. El
DNS permite la identificación de equipos en la red
mediante nombres fáciles de recordar que se sujetan
a ciertas categorías o terminaciones. Existen
terminaciones “genéricas” como el famoso .com y
también existen los “códigos de país”, como el .mx
para México. Y bajo cada una de dichas terminaciones,
se registran nombres de dominio que son, finalmente,
los que constituyen nuestra identidad en la red:
nuestra página web, nuestro correo electrónico,
nuestro blog, etcétera.
Para preservar la unicidad en el
sistema de direccionamiento de Internet se requieren
importantes esfuerzos de coordinación. Una multitud
de organizaciones alrededor del mundo se encargan de
evitar que haya cualquier confusión a la hora de
identificar cada equipo en la red. Unas
organizaciones se encargan de asignar grandes
bloques de números IP en cada región del mundo;
otras organizaciones se encargan de registrar
nombres de dominio bajo cada terminación y también
de traducir velozmente esos nombres de dominio en
números IP. Son cientos de organizaciones las que
trabajan detrás del sistema de direccionamiento de
Internet para permitir que los usuarios puedan
comunicarse con esa facilidad e inmediatez propias
de Internet.
¿Pero quién coordina a todas esas
organizaciones? La organización que coordina a nivel
global a todos los actores que participan en el
direccionamiento de Internet se conoce como ICANN o
la Corporación para la Asignación de Nombres y
Números de Internet. Es una organización privada, de
carácter no-lucrativo, con sede en Estados Unidos,
creada en 1998, que constituye un esfuerzo de auto-regulación
para tomar decisiones sobre el futuro de las
direcciones de Internet. ICANN tiene un modelo
singular de operación: es una organización abierta a
todo aquél que quiera influir en las decisiones para
el buen funcionamiento de las direcciones de
Internet. Se conoce como un modelo de creación de
consensos “de abajo hacia arriba”, donde la
comunidad global de Internet, representada por
diferentes grupos de interés, que van desde
compañías con fines comerciales, organizaciones no
lucrativas (p.e. asociaciones de usuarios y
consumidores; abogados que defienden las marcas
registradas en Internet), grupos técnicos y
operadores de registros y, de manera especial,
también destaca la participación de los gobiernos de
diferentes países; todos ellos participan en las
decisiones alrededor de las direcciones de Internet.
Por primera vez en la década de
historia de ICANN, tuvo lugar durante el pasado mes
de marzo, una reunión de esta organización en la
Ciudad de México. Más de mil participantes
provenientes de más de cien países opinaron acerca
de importantes temas que definirán no sólo la
evolución de las direcciones, sino también la forma
en que usaremos Internet en los próximos años.
Importantes avances ocurrieron en
esta reunión, por ejemplo, en el proceso para
ampliar, en el corto plazo, el número de
terminaciones “genéricas” disponibles (actualmente
son 21), lo que abrirá el espacio a propuestas tales
como .paris , .music, .lat (“latino”) y cientos más
que serán consideradas para insertarse en el
directorio raíz de Internet. Uno de los factores más
importantes que impulsa este proceso de introducir
nuevas terminaciones en Internet y que lo hace cada
vez más urgente, es la necesidad de que dichas
terminaciones puedan proponerse en caracteres
diferentes al latino, como en japonés, chino,
coreano, hindú, etc. Lo anterior se conoce como
“Nombres de Dominio Internacionalizados” y abrirá
Internet a una parte importante del mundo que no
escribe en el alfabeto latino.
Durante la reunión de ICANN en la
Ciudad de México también se adoptaron importantes
medidas para hacer frente al agotamiento de los
números IP en su versión actual conocida como IPv4.
Son tantos los equipos conectados a la red hoy en
día –y muchos más por conectarse en el futuro— lo
que ha provocado que los números disponibles, bajo
el formato IPv4, estén por agotarse; es decir,
pronto no habrá suficientes números IPv4 para que
cada equipo conectado a la red cuente con una
dirección única. Frente a la escasez de direcciones
se desarrolló un protocolo, conocido como IPv6, el
cual ofrece un espacio de direcciones prácticamente
inagotable. La adopción de IPv6 implica importantes
inversiones en equipo, cambios en la configuración
técnica de la red y también desarrollo de
aplicaciones que sean compatibles con dicho
protocolo. Aunque es inminente la adopción de IPv6,
son varios los incentivos que se tienen que lograr
para su rápido despliegue.
En la reunión de ICANN de México,
la junta directiva de ICANN decidió que los últimos
5 grandes bloques restantes de IPv4, se distribuirán
de forma equitativa a las organizaciones regionales,
sin aplicar el requisito habitual de la demostración
de necesidad de dichas direcciones. Esto beneficiará
a la región de América Latina, ya que tendrá
direcciones IPv4 disponibles por un tiempo un poco
más largo que otras regiones, lo a su vez, dará un
poco más de tiempo para adoptar el nuevo protocolo
IPv6.
Los anteriores son ejemplos de
las decisiones que ocurren en el ámbito de esta capa
lógica, no material, invisible para muchos y que son
las direcciones de Internet. Después de México, la
comunidad de ICANN se reunirá en Sydney y luego en
Seúl. Tardará un año o más en regresar al continente
americano.
Mientras tanto, el buen
funcionamiento del sistema de direccionamiento
seguirá explicando el éxito de Internet y su
crecimiento en las próximas décadas. Lo amigable de
las direcciones es lo que hace que Internet sea tan
fácil de usar y que podamos comunicarnos de forma
inmediata a cualquier parte del mundo. El modelo de
toma de decisiones de ICANN, abierto y tan dinámico,
es lo que permite la coordinación a nivel global de
todas las organizaciones que componen la plomería
interna de Internet. Es la razón por la cual
prevalece un sistema único de direcciones y que
funciona bien.
Pablo Hinojosa
Enlace Regional de ICANN para América Latina
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